un
chat abierto
vacío
una pequeña muerte
cada vez que dice en línea
debajo de tu nombre
proyecto de mensaje
en el bloc de notas:
una misiva de 2500 caracteres
que podría romper whatsapp
o la internet entera
cómo sintetizar
esta lascivia enferma
que desataste en mi
cómo explicar la alquimia
de nuestros cuerpos
cohabitándose
tres de la madrugada
fui descubierta por la noche
tipeando en modo avión:
mis zonas erógenas
te reclaman
mi universo:
abandono
(6)
amor
(6)
arte
(3)
boca
(10)
carne
(2)
corazón
(2)
cuerpo
(27)
dolor
(13)
erotismo
(28)
flores
(4)
fondo
(4)
fuego
(6)
infancia
(4)
lluvia
(4)
manos
(7)
masturbación
(1)
micropoema
(29)
muerte
(10)
música
(4)
noche
(17)
ojos
(3)
oscuridad
(3)
poema
(3)
poesía
(4)
silencio
(8)
sol
(6)
soledad
(13)
suelo
(2)
vacío
(2)
vino
(3)
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miércoles, 15 de enero de 2020
jueves, 26 de diciembre de 2019
martes, 29 de octubre de 2019
ay mi sombra
mi
sombra
tan negra
tan densa
tan acabada
a veces la veo
duplicada
por el arte de la luz
por el arte
a veces la veo crear formas
distintas
a las de mi cuerpo
como si hubiese adquirido
una entidad propia
mi sombra
hace lo que se le canta
suele desaparecer
avanzada la noche
a gatear
por los asfaltos
meados
y volver toda quebrada
con el primer
rayo de sol
ay mi sombra
me pregunto qué harán
con ella
el día que decida irme
no quisiera que ande
causando revuelo por ahí
así que por favor
traten de atraparla
y entierren a mi sombra
conmigo
tan negra
tan densa
tan acabada
a veces la veo
duplicada
por el arte de la luz
por el arte
a veces la veo crear formas
distintas
a las de mi cuerpo
como si hubiese adquirido
una entidad propia
mi sombra
hace lo que se le canta
suele desaparecer
avanzada la noche
a gatear
por los asfaltos
meados
y volver toda quebrada
con el primer
rayo de sol
ay mi sombra
me pregunto qué harán
con ella
el día que decida irme
no quisiera que ande
causando revuelo por ahí
así que por favor
traten de atraparla
y entierren a mi sombra
conmigo
flor carnívora
el
silencioso mugroso
que azota mi cuerpo
pintando llagas rosadas
en mi piel
es profanado por la pureza
del chispeante sonido
de mi vulva devorándose
mis dedos índice mayor
y anular
me fagocito
y no tengo miedo
más bien me retuerzo
ebria de placer y de risa
al imaginar la cara
de aquel que encuentre
por la mañana
una muchacha fagocitada
por su propio sexo
que azota mi cuerpo
pintando llagas rosadas
en mi piel
es profanado por la pureza
del chispeante sonido
de mi vulva devorándose
mis dedos índice mayor
y anular
me fagocito
y no tengo miedo
más bien me retuerzo
ebria de placer y de risa
al imaginar la cara
de aquel que encuentre
por la mañana
una muchacha fagocitada
por su propio sexo
domingo, 22 de septiembre de 2019
la herida fundamental
entre mis
piernas hay una herida abierta
un tajo sangrante que exuda la muerte de la inocencia
entre las piernas de mi madre también
es la herida fundamental
es la herida heredada
una maldición genética
qué azota a las mujeres de mi familia
cuando la herida fundamental
es sondeada antes de tiempo
se activa un mecanismo defensivo
que hace contraer el cuerpo
tan pero tan fuerte
que ni respirar se puede
hay que contraer
hay que contraer la herida
para que no escape la sangre a borbotones
y una tenga que andar dando explicaciones
la herida fundamental duele en todo el cuerpo
se ramifica
y se expande cada vez más
como un cáncer que atrofia los huesos
desgastándolos
al punto de que sostenerse en pie
se vuelve una tarea insoportable.
un tajo sangrante que exuda la muerte de la inocencia
entre las piernas de mi madre también
es la herida fundamental
es la herida heredada
una maldición genética
qué azota a las mujeres de mi familia
cuando la herida fundamental
es sondeada antes de tiempo
se activa un mecanismo defensivo
que hace contraer el cuerpo
tan pero tan fuerte
que ni respirar se puede
hay que contraer
hay que contraer la herida
para que no escape la sangre a borbotones
y una tenga que andar dando explicaciones
la herida fundamental duele en todo el cuerpo
se ramifica
y se expande cada vez más
como un cáncer que atrofia los huesos
desgastándolos
al punto de que sostenerse en pie
se vuelve una tarea insoportable.
un cuerpo sin órganos
visualizo
mi angustia
como un remolino plateado
con dientes
que centrifuga rabioso
la savia de mis órganos
hasta dejarlos secos
estériles
mi angustia
es como un agujero negro
que se lo lleva todo
hasta dejarme sin órganos
ya no necesito comer
ni respirar
ando por la vida
siendo un espectro
camuflado
ando entre los vivos
haciendo cosas de vivos
voy a los bares
viajo en subte
hasta tengo sexo
como si estuviese viva
pero no soy más
que un cuerpo sin órganos
y mi piel es una quimera
fantasmagórica
me he vuelto inmune
al dolor
podrían apedrearme ahora mismo
como a una ramera en la plaza pública
y no haría más que sonreír
socarronamente.
como un remolino plateado
con dientes
que centrifuga rabioso
la savia de mis órganos
hasta dejarlos secos
estériles
mi angustia
es como un agujero negro
que se lo lleva todo
hasta dejarme sin órganos
ya no necesito comer
ni respirar
ando por la vida
siendo un espectro
camuflado
ando entre los vivos
haciendo cosas de vivos
voy a los bares
viajo en subte
hasta tengo sexo
como si estuviese viva
pero no soy más
que un cuerpo sin órganos
y mi piel es una quimera
fantasmagórica
me he vuelto inmune
al dolor
podrían apedrearme ahora mismo
como a una ramera en la plaza pública
y no haría más que sonreír
socarronamente.
domingo, 11 de agosto de 2019
sola, borracha, vestida de rojo.
Mis
amigos se fueron , me quedé sola en una fiesta
cosmopolita en un hostel de San Telmo, donde no podías dar dos pasos sin
que te conviden algo. Me senté sola en un banquito del patio pretendiendo que
baje un poco el alcohol respirando un aire no tan cargado de humo. Esperaba a
alguien que llegaría en media hora,
alguien a quien no tenía tantas ganas de ver, pero estaba borracha. Y
sola. El sexo como forma primaria de evasión.
Siempre me inhibió mirar fijo a los ojos de un desconocido, menoscabo tanto semejante acto de entrega. Pero apenas te vi surgir en el umbral de esa puerta con un vaso de cerveza en la mano necesité hacerte saber de alguna manera que mi vagina se estaba mojando. Nos miramos con una intensidad inusitada que debió advertirme a rugidos que salga corriendo de ese lugar. Pero ya era muy tarde, estaba embelesada por tu camisa y tu esbeltez. Parecías salido de un videoclip de los 80 y no pude contra eso. Tu aire desenfadado y lento tan disonante con la noche, me recorrió las mejillas tiñéndolas de un rosa oscuro. Te sentaste al lado mío aprovechando que estaba sola, borracha y vestida de rojo y creamos una conversación de la que sólo recuerdo fragmentos. Pero si me acuerdo nítidamente de la forma en que tus labios se movían diseñando imágenes acústicas. Entendí que venías de lejos a Buenos Aires a hacer música. Entendí que venías de lejos. Entendí que venías escapando. Tu belleza no era en vano. Tu belleza era tormentosa y ya te estaba sufriendo a los dos minutos de conversación. Pero estoy esperando a un amigo. Lo dije tratando de hacerte entender con algún gesto incierto que mi noche ya estaba escrita. Intercambiamos números, porque los dos entendimos. Me parece que no viene tu amigo. Sí, está viniendo, puedo ver su cara desplazándose por un mapa en mi celular, mirá. Aunque moriría de ganas de encerrarme en un cuarto cualquiera con vos y simplemente contemplarte, charlar, o cojernos hasta deshidratarnos, lo que suceda primero.
Pero mi noche ya estaba escrita y cuándo me decidí a tomar la decisión correcta ya estabas desapareciendo por el mismo umbral donde te vi surgir. Hasta tu espalda me fascina, si el diablo quisiera ascender a la tierra, seguro elegiría encarnar en tu cuerpo.
La noche avanzó y las sustancias también, pero todo lo que hice en esa noche lo hice para vos. Podía sentir tu mirada clavándose en mi cola cada vez que bajaba al piso al ritmo de la música, podía sentir tu mano en mi cintura cada vez que el chongo me tocaba haciendo algún comentario sobre mi delgadez, era tu lengua la que me besaba era tu semen el que me tragaba.
La mañana me sorprendió lejos de casa y asqueada de amanecer con un cuerpo al que no hubiese dejado poseerme en estado de sobriedad. A medida que me despertaba más te recordaba y no paraba de insultarme por no haberme ido con vos.
Esa misma noche nos vimos, otra vez. Tu habitación tenía una atmósfera tan tenue y densa a la vez, un escenario óptimo para la tragedia. Recién te mudabas pero los dos nos sentíamos tan familiarizados con los espacios vacíos. Aguantamos sólo unos tragos de vino para devorarnos. Probablemente éste sea el mejor sexo que tenga en mi vida pensaba mientras trataba de asimilar tu multiorgasmicidad. Tu cuerpo era un lienzo perfecto para bocetar líneas eróticas. Mi cuerpo era un lienzo perfecto para tomar cocaína. Esa noche podría haber muerto de sobredosis. Pero a vos pareció no importante demasiado. Tenías la idea del suicido más hecha carne que yo. Qué podía esperar.
Nos vimos un par de veces más. Nos seguimos drogando. Te gustaban mis poemas. Me gustaba escucharte cantar. Nos gustaba escucharnos. Nos gustábamos. Pero juntos estábamos condenados a desaparecer. Una ridícula idea de abrazar la vida y la existencia me hizo alejarme de vos. Pero había tanta verdad en tu soledad, en tu dolor, en tu belleza. Había tanta verdad. Y lo digo yo, que no creo en nadie.
Ya pasó casi un año, todavía no entiendo como este invierno no me mató. A veces te extraño. A veces extraño el sabor amargo bajando por mi garganta. El de tu semen y el de la merca. A veces te extraño y pienso que lo correcto hubiera sido tomar un atajo al infinito con vos.
Siempre me inhibió mirar fijo a los ojos de un desconocido, menoscabo tanto semejante acto de entrega. Pero apenas te vi surgir en el umbral de esa puerta con un vaso de cerveza en la mano necesité hacerte saber de alguna manera que mi vagina se estaba mojando. Nos miramos con una intensidad inusitada que debió advertirme a rugidos que salga corriendo de ese lugar. Pero ya era muy tarde, estaba embelesada por tu camisa y tu esbeltez. Parecías salido de un videoclip de los 80 y no pude contra eso. Tu aire desenfadado y lento tan disonante con la noche, me recorrió las mejillas tiñéndolas de un rosa oscuro. Te sentaste al lado mío aprovechando que estaba sola, borracha y vestida de rojo y creamos una conversación de la que sólo recuerdo fragmentos. Pero si me acuerdo nítidamente de la forma en que tus labios se movían diseñando imágenes acústicas. Entendí que venías de lejos a Buenos Aires a hacer música. Entendí que venías de lejos. Entendí que venías escapando. Tu belleza no era en vano. Tu belleza era tormentosa y ya te estaba sufriendo a los dos minutos de conversación. Pero estoy esperando a un amigo. Lo dije tratando de hacerte entender con algún gesto incierto que mi noche ya estaba escrita. Intercambiamos números, porque los dos entendimos. Me parece que no viene tu amigo. Sí, está viniendo, puedo ver su cara desplazándose por un mapa en mi celular, mirá. Aunque moriría de ganas de encerrarme en un cuarto cualquiera con vos y simplemente contemplarte, charlar, o cojernos hasta deshidratarnos, lo que suceda primero.
Pero mi noche ya estaba escrita y cuándo me decidí a tomar la decisión correcta ya estabas desapareciendo por el mismo umbral donde te vi surgir. Hasta tu espalda me fascina, si el diablo quisiera ascender a la tierra, seguro elegiría encarnar en tu cuerpo.
La noche avanzó y las sustancias también, pero todo lo que hice en esa noche lo hice para vos. Podía sentir tu mirada clavándose en mi cola cada vez que bajaba al piso al ritmo de la música, podía sentir tu mano en mi cintura cada vez que el chongo me tocaba haciendo algún comentario sobre mi delgadez, era tu lengua la que me besaba era tu semen el que me tragaba.
La mañana me sorprendió lejos de casa y asqueada de amanecer con un cuerpo al que no hubiese dejado poseerme en estado de sobriedad. A medida que me despertaba más te recordaba y no paraba de insultarme por no haberme ido con vos.
Esa misma noche nos vimos, otra vez. Tu habitación tenía una atmósfera tan tenue y densa a la vez, un escenario óptimo para la tragedia. Recién te mudabas pero los dos nos sentíamos tan familiarizados con los espacios vacíos. Aguantamos sólo unos tragos de vino para devorarnos. Probablemente éste sea el mejor sexo que tenga en mi vida pensaba mientras trataba de asimilar tu multiorgasmicidad. Tu cuerpo era un lienzo perfecto para bocetar líneas eróticas. Mi cuerpo era un lienzo perfecto para tomar cocaína. Esa noche podría haber muerto de sobredosis. Pero a vos pareció no importante demasiado. Tenías la idea del suicido más hecha carne que yo. Qué podía esperar.
Nos vimos un par de veces más. Nos seguimos drogando. Te gustaban mis poemas. Me gustaba escucharte cantar. Nos gustaba escucharnos. Nos gustábamos. Pero juntos estábamos condenados a desaparecer. Una ridícula idea de abrazar la vida y la existencia me hizo alejarme de vos. Pero había tanta verdad en tu soledad, en tu dolor, en tu belleza. Había tanta verdad. Y lo digo yo, que no creo en nadie.
Ya pasó casi un año, todavía no entiendo como este invierno no me mató. A veces te extraño. A veces extraño el sabor amargo bajando por mi garganta. El de tu semen y el de la merca. A veces te extraño y pienso que lo correcto hubiera sido tomar un atajo al infinito con vos.
miércoles, 12 de junio de 2019
así
es como me amo:
los dedos empapados
de saliva cannabica
se deslizan hacia adentro
en un vaivén de hilos cristalinos
que tejen
un espacio imposible
sostengo en mi mano
el calor inusitado
que emana mí útero
mientras mi otra mano
regula la intensidad
del órgano sagrado
así
es como me amo.
mirame
me masturbo frente a vos
para que me leas
como a un poema
es como me amo:
los dedos empapados
de saliva cannabica
se deslizan hacia adentro
en un vaivén de hilos cristalinos
que tejen
un espacio imposible
sostengo en mi mano
el calor inusitado
que emana mí útero
mientras mi otra mano
regula la intensidad
del órgano sagrado
así
es como me amo.
mirame
me masturbo frente a vos
para que me leas
como a un poema
viernes, 24 de mayo de 2019
mis
pensamientos matutinos
abriéndose al son de las flores:
los rayos del sol se clavan como alfileres
en mis pupilas
las aves celebran su no intelecto
con un canto monótono y empalagoso
que se va perdiendo entre la tosquedad
de los motores que aceleran hacia no-lugares
la sola idea de entregarme a la inercia del día
me sumerge en un hastío amargo
quisiera volver a mi paisaje onírico
empecinada en esta vacilación
casi que me olvidaba de tu cuerpo
sino fuera por tu aliento cálido
bajando por mi espalda
casi que me olvidaba de tu cuerpo
sino fuera por tu brazo
rodeándome como una presa
casi que me olvidaba de tu cuerpo
sino fuera por tu sexo
que se despierta contra el mío.
abriéndose al son de las flores:
los rayos del sol se clavan como alfileres
en mis pupilas
las aves celebran su no intelecto
con un canto monótono y empalagoso
que se va perdiendo entre la tosquedad
de los motores que aceleran hacia no-lugares
la sola idea de entregarme a la inercia del día
me sumerge en un hastío amargo
quisiera volver a mi paisaje onírico
empecinada en esta vacilación
casi que me olvidaba de tu cuerpo
sino fuera por tu aliento cálido
bajando por mi espalda
casi que me olvidaba de tu cuerpo
sino fuera por tu brazo
rodeándome como una presa
casi que me olvidaba de tu cuerpo
sino fuera por tu sexo
que se despierta contra el mío.
jueves, 21 de marzo de 2019
mi droga favorita
arrojarme
suicida
al mar de tu cuerpo
(qué aguas densas y turbulentas)
remar incesante con la lengua
hasta hallar algo firme
a lo que aferrarme
tantear sedienta
en la oscuridad
hasta dar con el fruto
cuyo elixir narcótico
no quiero perderme
ni una gota
efímero efecto
para tan arduo deseo
apenas se sale de mi boca
otra dosis pretendo
poco a poco
vuelvo a la tierra
y a la finitud de las horas
no me abandones
a esta abstinencia
de mi droga favorita
al mar de tu cuerpo
(qué aguas densas y turbulentas)
remar incesante con la lengua
hasta hallar algo firme
a lo que aferrarme
tantear sedienta
en la oscuridad
hasta dar con el fruto
cuyo elixir narcótico
no quiero perderme
ni una gota
efímero efecto
para tan arduo deseo
apenas se sale de mi boca
otra dosis pretendo
poco a poco
vuelvo a la tierra
y a la finitud de las horas
no me abandones
a esta abstinencia
de mi droga favorita
lunes, 18 de marzo de 2019
tentempié
no pedía mucho de vos:
sólo tu abrazo
si hacía frío afuera
sólo tu mano
antes de entrar en mi
sólo tu respuesta
al día siguiente
sin embargo para vos
mi boca no fue más que un tentempié
y hoy que ya no extraño tus besos
me llamás hambriento
después de haber errado
por otros cuerpos
y no encontrar un desempeño como el mío
en las artes amatorias
mi deseo se ha desplazado
desde tu sexo
hacia el mío
¿quién más que yo
sabrá regular a la perfección
el interruptor de placer
con el que ha sido coronado mi cuerpo?
miércoles, 6 de marzo de 2019
presentimiento
la
realidad
es que todavía ni nos besamos
y yo ya puedo sentir
una electricidad
que abastecería a todo el barrio
cada vez que con mis dedos
deslizo tu recuerdo
hacia la parte más vibrante
de mi
es que todavía ni nos besamos
y yo ya puedo sentir
una electricidad
que abastecería a todo el barrio
cada vez que con mis dedos
deslizo tu recuerdo
hacia la parte más vibrante
de mi
santa
quiero
que entres en mi cuerpo
como si fuese un templo
que comulgues con la divinidad
lamiendo mis labios
todos
quiero que entres en mi cuerpo
como si estuvieses poseído
voy a liberarte amor
con el agua bendita
que brota de mi centro
cada vez que te movés así
voy a liberarte amor
de todos tus demonios
como si fuese un templo
que comulgues con la divinidad
lamiendo mis labios
todos
quiero que entres en mi cuerpo
como si estuvieses poseído
voy a liberarte amor
con el agua bendita
que brota de mi centro
cada vez que te movés así
voy a liberarte amor
de todos tus demonios
jueves, 22 de noviembre de 2018
devota
en las
calles de tierra del barrio en que nací
en donde te pueden matar
aunque haya sol
tenía que romperme la cabeza
para encontrar belleza en algún lado
porque todo era tan sucio y melancólico
las veredas tan teñidas por el miedo
las esquinas tan frías y espectrales
los aires tan cargados de olor a mierda y humo
que tuve que forzarme
a exprimir esas postales tan excéntricas
hasta sacarle por lo menos una gotita
de hermosura
así fue como nació mi devoción
a la poesía
y desde entonces me aburren las bellezas fáciles
las bellezas obvias
las bellezas precoces
yo prefiero encontrar la belleza
en un basural prendiéndose fuego
en un linyera tomando vino en cartón
en un banco de plaza cagado por palomas
o en la nariz de Rossy de Palma
me aburren las bellezas fáciles
yo prefiero que me cueste encontrarlas
es como un desafío
excitante
un onanismo mental
y cuando finalmente
encuentro la belleza
es como una especie de calor
que me sube por todo el cuerpo
haciéndolo vibrar
acelerándome los latidos
y la respiración
similar a un orgasmo
la consumación de la belleza
es mi comunión con la poesía
en donde te pueden matar
aunque haya sol
tenía que romperme la cabeza
para encontrar belleza en algún lado
porque todo era tan sucio y melancólico
las veredas tan teñidas por el miedo
las esquinas tan frías y espectrales
los aires tan cargados de olor a mierda y humo
que tuve que forzarme
a exprimir esas postales tan excéntricas
hasta sacarle por lo menos una gotita
de hermosura
así fue como nació mi devoción
a la poesía
y desde entonces me aburren las bellezas fáciles
las bellezas obvias
las bellezas precoces
yo prefiero encontrar la belleza
en un basural prendiéndose fuego
en un linyera tomando vino en cartón
en un banco de plaza cagado por palomas
o en la nariz de Rossy de Palma
me aburren las bellezas fáciles
yo prefiero que me cueste encontrarlas
es como un desafío
excitante
un onanismo mental
y cuando finalmente
encuentro la belleza
es como una especie de calor
que me sube por todo el cuerpo
haciéndolo vibrar
acelerándome los latidos
y la respiración
similar a un orgasmo
la consumación de la belleza
es mi comunión con la poesía
domingo, 21 de octubre de 2018
la noche que nevó sobre mi cuerpo
I
dibujaste líneas blancas en mi cuerpo:
en mi cintura
en mis pezones
en mi culo
en mi sexo
tomaste vuelos
con escalas
en mis regiones tropicales
escalas amargas hacia al placer
yo tengo un dulce para quitarte ese mal sabor
II
el diablo me había advertido sobre vos
pero no le hice caso:
sigue siendo la lujuria
mi forma preferida
de negar la soledad
III
el filo de la cornisa
como nuestra zona de confort
nos estábamos suicidando
y lo sabíamos:
en nuestro encuentro
la muerte estuvo implícita
desde el primer momento
en que ví tu boca
y la deseé
spoiler
el hastío
de conocer mi final
y hacer de cuenta que persigo una meta
sabiendo que todo es puro espejismo
entregarme a la noche y sus señuelos
como forma primaria de evasión
la noche y su falsedad
la noche como un holograma vanidoso
su sabor ácido y amargo
en la garganta
entregarme toda a vos y a tu cuerpo
que me despreciará en la semana
y siempre que haya sol
entregarme a la aleatoriedad de mis deseos
que a duras penas nutren mis ganas de vivir
que penden de una soga
cada vez más deshilachada
y hacer de cuenta que persigo una meta
sabiendo que todo es puro espejismo
entregarme a la noche y sus señuelos
como forma primaria de evasión
la noche y su falsedad
la noche como un holograma vanidoso
su sabor ácido y amargo
en la garganta
entregarme toda a vos y a tu cuerpo
que me despreciará en la semana
y siempre que haya sol
entregarme a la aleatoriedad de mis deseos
que a duras penas nutren mis ganas de vivir
que penden de una soga
cada vez más deshilachada
jueves, 5 de julio de 2018
jueves, 7 de junio de 2018
sed
despertaste
en la madrugada
tan sediento
en mi cuerpo hay un manantial
quiero que lo busques
con tu lengua
y allí te quedes
tan sediento
en mi cuerpo hay un manantial
quiero que lo busques
con tu lengua
y allí te quedes
A menudo intento traicionar a mi soledad
el tiempo
se detuvo
cuando dejé de esperar algo de vos
me quedé a solas
conmigo
y la vergüenza me empezó a subir por el cuerpo
enrojeciéndome cada parte
dándome picazón
tendrías que verme roja y caliente
desde los pies hasta la sien
y el traqueteo de mi corazón
quebrando el silencio a paso ligero
me quedé a solas
conmigo
me miré en el espejo
y estallé en una risa convulsa
enferma
y neurótica
el espejo también estalló
en una risa convulsa
enferma
y neurótica
desperté bañada en una sangre
desteñida por el sudor
los cristales pequeños
incrustados en mi piel
me daban el aspecto
de una escultura surrealista.
Cada nuevo abandono me convierte en una obra de arte.
cuando dejé de esperar algo de vos
me quedé a solas
conmigo
y la vergüenza me empezó a subir por el cuerpo
enrojeciéndome cada parte
dándome picazón
tendrías que verme roja y caliente
desde los pies hasta la sien
y el traqueteo de mi corazón
quebrando el silencio a paso ligero
me quedé a solas
conmigo
me miré en el espejo
y estallé en una risa convulsa
enferma
y neurótica
el espejo también estalló
en una risa convulsa
enferma
y neurótica
desperté bañada en una sangre
desteñida por el sudor
los cristales pequeños
incrustados en mi piel
me daban el aspecto
de una escultura surrealista.
Cada nuevo abandono me convierte en una obra de arte.
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