Hoy la soledad me duele en todo el cuerpo
y aunque una canción en la radio diga vamos
me quedo inmensamente maravillada
de la nada que me devuelve el espejo
me quedo para retroceder
y retrocedo hasta esa niña que se oculta en un rincón oscuro.
Se oculta de la muerte.
Se traga sus lágrimas.
Se desarma las trenzas.
La miro y me estremezco
porque mi cuerpo no existe
en este plano
en esta escena
en este pedazo de mi línea del tiempo.
Quisiera volver a mí por el sendero de la paz
pero ya no recuerdo el camino.