tu ausencia
me duele
en la boca del estomago
ya ni comer quiero
pero sí beber
del agua
de tu manantial
estoy malherida
y desarmada
a medida que avanza la noche
el recuerdo de tu voz llamándome
se vuelve más nítido
ay cómo quisiera tener al menos
la palma de tu mano
para besarla
y quedarme dormida sobre ella
mi universo:
abandono
(6)
amor
(6)
arte
(3)
boca
(10)
carne
(2)
corazón
(2)
cuerpo
(27)
dolor
(13)
erotismo
(28)
flores
(4)
fondo
(4)
fuego
(6)
infancia
(4)
lluvia
(4)
manos
(7)
masturbación
(1)
micropoema
(29)
muerte
(10)
música
(4)
noche
(17)
ojos
(3)
oscuridad
(3)
poema
(3)
poesía
(4)
silencio
(8)
sol
(6)
soledad
(13)
suelo
(2)
vacío
(2)
vino
(3)
domingo, 22 de septiembre de 2019
funeral
yo no sé por qué tanto espamento
por qué se lanzan sobre mi ataúd
como si eso fuera a cambiar algo
por qué vociferan cosas sobre mi juventud
si yo nací hecha una anciana
si supieran lo ridículos que se ven
malditos hipócritas
actores malos de un show absurdo
y qué hace acá toda esta gente
que en su puta vida levantó un teléfono
para preguntarme cómo estaba
los veo angurrientos comiendo sanguchitos de miga
y me dan ganas de levantarme del cajón
y matarlos de un síncope a todos
pero la veo ahí a mi madre tan desarmada
y no puedo
por favor que alguien la abrace
por favor que alguien le diga que pare de llorar
por favor que alguien le diga que me perdone
por favor que alguien le diga que no es tan grave
que ya había empezado a morir
la noche esa en que me abandonaron
en una estación de tren.
por qué se lanzan sobre mi ataúd
como si eso fuera a cambiar algo
por qué vociferan cosas sobre mi juventud
si yo nací hecha una anciana
si supieran lo ridículos que se ven
malditos hipócritas
actores malos de un show absurdo
y qué hace acá toda esta gente
que en su puta vida levantó un teléfono
para preguntarme cómo estaba
los veo angurrientos comiendo sanguchitos de miga
y me dan ganas de levantarme del cajón
y matarlos de un síncope a todos
pero la veo ahí a mi madre tan desarmada
y no puedo
por favor que alguien la abrace
por favor que alguien le diga que pare de llorar
por favor que alguien le diga que me perdone
por favor que alguien le diga que no es tan grave
que ya había empezado a morir
la noche esa en que me abandonaron
en una estación de tren.
la herida fundamental
entre mis
piernas hay una herida abierta
un tajo sangrante que exuda la muerte de la inocencia
entre las piernas de mi madre también
es la herida fundamental
es la herida heredada
una maldición genética
qué azota a las mujeres de mi familia
cuando la herida fundamental
es sondeada antes de tiempo
se activa un mecanismo defensivo
que hace contraer el cuerpo
tan pero tan fuerte
que ni respirar se puede
hay que contraer
hay que contraer la herida
para que no escape la sangre a borbotones
y una tenga que andar dando explicaciones
la herida fundamental duele en todo el cuerpo
se ramifica
y se expande cada vez más
como un cáncer que atrofia los huesos
desgastándolos
al punto de que sostenerse en pie
se vuelve una tarea insoportable.
un tajo sangrante que exuda la muerte de la inocencia
entre las piernas de mi madre también
es la herida fundamental
es la herida heredada
una maldición genética
qué azota a las mujeres de mi familia
cuando la herida fundamental
es sondeada antes de tiempo
se activa un mecanismo defensivo
que hace contraer el cuerpo
tan pero tan fuerte
que ni respirar se puede
hay que contraer
hay que contraer la herida
para que no escape la sangre a borbotones
y una tenga que andar dando explicaciones
la herida fundamental duele en todo el cuerpo
se ramifica
y se expande cada vez más
como un cáncer que atrofia los huesos
desgastándolos
al punto de que sostenerse en pie
se vuelve una tarea insoportable.
un cuerpo sin órganos
visualizo
mi angustia
como un remolino plateado
con dientes
que centrifuga rabioso
la savia de mis órganos
hasta dejarlos secos
estériles
mi angustia
es como un agujero negro
que se lo lleva todo
hasta dejarme sin órganos
ya no necesito comer
ni respirar
ando por la vida
siendo un espectro
camuflado
ando entre los vivos
haciendo cosas de vivos
voy a los bares
viajo en subte
hasta tengo sexo
como si estuviese viva
pero no soy más
que un cuerpo sin órganos
y mi piel es una quimera
fantasmagórica
me he vuelto inmune
al dolor
podrían apedrearme ahora mismo
como a una ramera en la plaza pública
y no haría más que sonreír
socarronamente.
como un remolino plateado
con dientes
que centrifuga rabioso
la savia de mis órganos
hasta dejarlos secos
estériles
mi angustia
es como un agujero negro
que se lo lleva todo
hasta dejarme sin órganos
ya no necesito comer
ni respirar
ando por la vida
siendo un espectro
camuflado
ando entre los vivos
haciendo cosas de vivos
voy a los bares
viajo en subte
hasta tengo sexo
como si estuviese viva
pero no soy más
que un cuerpo sin órganos
y mi piel es una quimera
fantasmagórica
me he vuelto inmune
al dolor
podrían apedrearme ahora mismo
como a una ramera en la plaza pública
y no haría más que sonreír
socarronamente.
miércoles, 18 de septiembre de 2019
a veces quisiera escribir poemas con el culo
a veces quisiera escribir poemas con el culo
quizás así les darían un poco más de bola
quizás así pudieran ver
que soy más que un culo
caminando
y cuando algún pajero le diga algo a mi culo en la calle
quisiera que mi culo haga fuerza
y pueda sacar voz para recitarle unos versos
nadie quedaría inmune a semejante acto paranormal
pero en general los que aman mi culo
no me aman
ni aman mis palabras
ni las valoran
pero si fuera mi orificio anal
el que sostuviese una lapicera
y escribiera estás líneas
ya nadie me vería igual
ya nadie vería a mi culo igual
algunos querrán filmar el suceso
(tengo que dejar de salir con cineastas)
y después hacer un cortometraje
para mandarlo al Bafici:
“El extraordinario caso del culo poeta a medianoche”
ganaría premios y todo
pero aún así no sería por mis poemas
entonces
si nadie ama mis poemas
voy a hacer que empiecen a odiarlos
voy a empezar a escribir poemas con el culo
ya lo decidí
poemas de mierda
literalmente lo digo
poemas de materia fecal
voy a escribir poemas de mierda
en el piso de parquet de todos los chongos
que me hagan llorar
voy a escribir poemas de mierda
en la alfombra de mi laburo
voy a escribir poemas de mierda
en las puertas de las iglesias
voy a entrar a un restaurant en puerto madero
voy a pedirme el plato más caro de la carta
y cuando se vaya el mozo
voy a escribir un poema de mierda
arriba de la mesa
y me voy a ir corriendo
y qué van a decirme
cuando me agarre la yuta voy a decirles:
estoy haciendo arte
arte con mi culo
quizás así les darían un poco más de bola
quizás así pudieran ver
que soy más que un culo
caminando
y cuando algún pajero le diga algo a mi culo en la calle
quisiera que mi culo haga fuerza
y pueda sacar voz para recitarle unos versos
nadie quedaría inmune a semejante acto paranormal
pero en general los que aman mi culo
no me aman
ni aman mis palabras
ni las valoran
pero si fuera mi orificio anal
el que sostuviese una lapicera
y escribiera estás líneas
ya nadie me vería igual
ya nadie vería a mi culo igual
algunos querrán filmar el suceso
(tengo que dejar de salir con cineastas)
y después hacer un cortometraje
para mandarlo al Bafici:
“El extraordinario caso del culo poeta a medianoche”
ganaría premios y todo
pero aún así no sería por mis poemas
entonces
si nadie ama mis poemas
voy a hacer que empiecen a odiarlos
voy a empezar a escribir poemas con el culo
ya lo decidí
poemas de mierda
literalmente lo digo
poemas de materia fecal
voy a escribir poemas de mierda
en el piso de parquet de todos los chongos
que me hagan llorar
voy a escribir poemas de mierda
en la alfombra de mi laburo
voy a escribir poemas de mierda
en las puertas de las iglesias
voy a entrar a un restaurant en puerto madero
voy a pedirme el plato más caro de la carta
y cuando se vaya el mozo
voy a escribir un poema de mierda
arriba de la mesa
y me voy a ir corriendo
y qué van a decirme
cuando me agarre la yuta voy a decirles:
estoy haciendo arte
arte con mi culo
Los repositores del Coto
Veo a los
repositores del Coto llenar los huecos vacíos de las góndolas con una soltura
envidiable. Dónde antes había vacío, ahora hay algo, dónde antes había algo
viejo, ahora hay algo nuevo. Un yogurcito solitario en oferta, es desplazado como si nada (es increíble, como
si nada) hacia un costado y ahora un pack de un yogur nuevo con una etiqueta
más colorida ocupa su lugar. Y nadie hace nada, nadie llora, nadie grita, nadie
empatiza con el abandono de lo inerte. Veo a los repositores del Coto y pienso
en que muchas personas hacen lo mismo con nosotros: llenan el hueco que dejamos
con una mecanicidad robótica, como si estuvieran programados para llenar
huecos. Llenar huecos. Lo único que saben hacer es llenar huecos. Estrategas innatos, van moviendo a la gente
por el tablero de su libido, como si fuera un juego de mesa y ocupamos en su
vida el lugar que les convenga en ese momento de su jugada. Cómo hacen, me pregunto cómo hacen para
manejar ese nivel de despotismo emocional, el de los repositores del Coto. Una
botella acá, otro frasco allá, uy un paquete de azúcar roto, lo tiramos a la
mierda con estas bandejas de carne podrida, uy una leche vencida, le borramos
la fecha y acá no pasó nada. Así nos tratan, estos sinvergüenzas, como si fuéramos
productos para guardar en la alacena, alimentos perecederos que tienen los días
contados. En el laberinto que es el ser humano, saben qué camino tomar para no toparse con
nuestra alma, y si por un error de
cálculo se topan con ella (su frialdad no es infalible) simplemente la evaden y
luego nos pegan un cartel en la frente que dice: “FE DE ERRATAS: el valor
asignado a este artículo no corresponde al publicado en las historias de Instagram”.
Cómo hacen, me pregunto cómo hacen para convivir con tanta frialdad adentro y
no morir de hipotermia, cómo hacen para ser tan desapegados ¿son budistas? ¿o simplemente
son unos forros? ¿cómo hacen? Realmente quisiera saber, tomaría un curso si es necesario,
un curso de repositora de gentes. Ojalá
yo pudiera ser así. Yo que todavía espero algo. De alguien. Ni sé de quién. Del
ser humano. Supongo. Yo que todavía espero que me quieran. Y me siento una
boluda atómica diciendo esto. Me siento una boluda por esperar que me quieran.
Nadie debería sentirse una boluda por eso. Pero esto es lo que lograron los
repositores, no los del Coto, sino los de personas. Nos vamos convirtiendo en
productos, en packagings, en etiquetas, en fotos de perfil, en selfies con cara
de perro sacando la lengua. La era del holograma. Nadie quiere ver más alla,
qué puede haber mejor que esa luz incandescente. Tengo frío y ganas de llorar. Por el parlante
anuncian que el supermercado cierra en diez minutos. Habré pasado una media hora
frente a las góndolas de congelados.
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