mi
sangre absorbe el vino
y se hace una con él
sabia savia
recorre mis venas
soy colonizada
por hormigas cósmicas
y me vuelvo tan laxa
que el viento de afuera
podría llevarme de un saque
a la otra punta de la ciudad
en donde yace tu cuerpo
en una cama fria
mi universo:
abandono
(6)
amor
(6)
arte
(3)
boca
(10)
carne
(2)
corazón
(2)
cuerpo
(27)
dolor
(13)
erotismo
(28)
flores
(4)
fondo
(4)
fuego
(6)
infancia
(4)
lluvia
(4)
manos
(7)
masturbación
(1)
micropoema
(29)
muerte
(10)
música
(4)
noche
(17)
ojos
(3)
oscuridad
(3)
poema
(3)
poesía
(4)
silencio
(8)
sol
(6)
soledad
(13)
suelo
(2)
vacío
(2)
vino
(3)
miércoles, 23 de octubre de 2019
martes, 22 de octubre de 2019
la tristeza inútil
I
que tristeza inútil la mia
llena de lugares comunes
de auto-compasión
me revuelve el estómago
el melodrama lírico
de mis versos
II
que tristeza inútil la mia
quisiera que venga a ser habitada
por algún demonio grotesco
con tantas extremidades
como una araña
que en su rostro comprenda
las caras de todas mis soledades
III
ay demonio
no puedo temerte
y eso te vuelve tan pequeñito
¿a qué puede temerle
una joven que tiene agendada
la fecha de su muerte?
IV
ay demonio
duerme esta noche
sobre mi pecho
quiero abrazarte hasta perecer
que tristeza inútil la mia
llena de lugares comunes
de auto-compasión
me revuelve el estómago
el melodrama lírico
de mis versos
II
que tristeza inútil la mia
quisiera que venga a ser habitada
por algún demonio grotesco
con tantas extremidades
como una araña
que en su rostro comprenda
las caras de todas mis soledades
III
ay demonio
no puedo temerte
y eso te vuelve tan pequeñito
¿a qué puede temerle
una joven que tiene agendada
la fecha de su muerte?
IV
ay demonio
duerme esta noche
sobre mi pecho
quiero abrazarte hasta perecer
letargo social
cada vez más lejos de los otros
sus palabras me llegan con eco
como si vinieran
de algún lujar muy lejano y gris
lo que me dicen está teñido
de inconsistencia
y lo percibo como un boceto pobre
de sus ordinarias ideas
entre los otros y yo
hay como una mampara invisible
atravesarla no me da miedo
me da hastío
si con lo que se va a decir
no se va a decir nada
yo prefiero el silencio
viernes, 18 de octubre de 2019
proyección
la
noche se ha instalado
en mi habitación
estoy tan cansada
pero no puedo dormir
como los polos iguales
de un imán
mis párpados insisten
en repelerse
en el techo se proyectan
unos jeroglíficos danzantes
incandescentes
que no hacen más que alimentar
a los bichos de mi insomnio
se incendian mis pestañas
tratando de visualizar algo
que se parezca a la paz
en mi habitación
estoy tan cansada
pero no puedo dormir
como los polos iguales
de un imán
mis párpados insisten
en repelerse
en el techo se proyectan
unos jeroglíficos danzantes
incandescentes
que no hacen más que alimentar
a los bichos de mi insomnio
se incendian mis pestañas
tratando de visualizar algo
que se parezca a la paz
una soledad
saco a
pasear a mi soledad
pienso en lo obsceno de mi soledad
entre la multitud
tan ruidosa y colorinche
tan viva
tan aglomerada
para que salí
de qué mierda se ríen
por qué me mirán así
sólo soy una mujer sola
sólo soy una soledad
por un momento me avergüenzo
mis labios pintados de negro
se fruncen y secan
después me imagino
que soy la muerte
y voy sentenciando
con mi mirada rasgada y fulminante
a todos los transeúntes
me divierto
me gusta jugar a ser la muerte
y que me teman
o me desprecien
me da igual
a la muerte no le importa.
pienso en lo obsceno de mi soledad
entre la multitud
tan ruidosa y colorinche
tan viva
tan aglomerada
para que salí
de qué mierda se ríen
por qué me mirán así
sólo soy una mujer sola
sólo soy una soledad
por un momento me avergüenzo
mis labios pintados de negro
se fruncen y secan
después me imagino
que soy la muerte
y voy sentenciando
con mi mirada rasgada y fulminante
a todos los transeúntes
me divierto
me gusta jugar a ser la muerte
y que me teman
o me desprecien
me da igual
a la muerte no le importa.
poema a los aliados
para vos
ella no fue más
que un receptáculo de semen
la pescaste
con tu señuelo verde
y tu lenguaje inclusive
la rodeaste de artilugios eróticos
la probaste bien
por todos sus orificios
hasta cansarte de su sabor de puta
regalada
relegada
una más a tu colección
una más a tu feed
a tu museo de pendejas
adiestradas finamente
con tu filosofía anarco-sentimental
en la que oh sorpresa
siempre salís ganando vos
tu harén no tiene fin
y se reproduce mientras dormís
sos un playboy del siglo xxi
conquistando receptáculos de semen
con discursos progresistas
demagogo del sexo
con el pañuelo verde
podrías ahorcarte la chota
y nos harías un gran favor
lo inefable
dieciocho de octubre
y hace un frío inexplicable
ningún lenguaje me abriga
ningún lenguaje
pude traducirme
más bien
soy sodomizada por el lenguaje
alguien espera que diga algo
pero no puedo ir más allá
de un balbuceo amorfo
como una niña aislada
que desconoce su lengua
mis ojos están perdidos
son grandes, almendrados
y marrones como la tierra
por favor si alguien los encuentra
sobre un libro de Artaud
o trepados a algún árbol
que los traiga y me los ponga
por favor
los necesito para llorar
domingo, 22 de septiembre de 2019
mirá no pido mucho
tu ausencia
me duele
en la boca del estomago
ya ni comer quiero
pero sí beber
del agua
de tu manantial
estoy malherida
y desarmada
a medida que avanza la noche
el recuerdo de tu voz llamándome
se vuelve más nítido
ay cómo quisiera tener al menos
la palma de tu mano
para besarla
y quedarme dormida sobre ella
en la boca del estomago
ya ni comer quiero
pero sí beber
del agua
de tu manantial
estoy malherida
y desarmada
a medida que avanza la noche
el recuerdo de tu voz llamándome
se vuelve más nítido
ay cómo quisiera tener al menos
la palma de tu mano
para besarla
y quedarme dormida sobre ella
funeral
yo no sé por qué tanto espamento
por qué se lanzan sobre mi ataúd
como si eso fuera a cambiar algo
por qué vociferan cosas sobre mi juventud
si yo nací hecha una anciana
si supieran lo ridículos que se ven
malditos hipócritas
actores malos de un show absurdo
y qué hace acá toda esta gente
que en su puta vida levantó un teléfono
para preguntarme cómo estaba
los veo angurrientos comiendo sanguchitos de miga
y me dan ganas de levantarme del cajón
y matarlos de un síncope a todos
pero la veo ahí a mi madre tan desarmada
y no puedo
por favor que alguien la abrace
por favor que alguien le diga que pare de llorar
por favor que alguien le diga que me perdone
por favor que alguien le diga que no es tan grave
que ya había empezado a morir
la noche esa en que me abandonaron
en una estación de tren.
por qué se lanzan sobre mi ataúd
como si eso fuera a cambiar algo
por qué vociferan cosas sobre mi juventud
si yo nací hecha una anciana
si supieran lo ridículos que se ven
malditos hipócritas
actores malos de un show absurdo
y qué hace acá toda esta gente
que en su puta vida levantó un teléfono
para preguntarme cómo estaba
los veo angurrientos comiendo sanguchitos de miga
y me dan ganas de levantarme del cajón
y matarlos de un síncope a todos
pero la veo ahí a mi madre tan desarmada
y no puedo
por favor que alguien la abrace
por favor que alguien le diga que pare de llorar
por favor que alguien le diga que me perdone
por favor que alguien le diga que no es tan grave
que ya había empezado a morir
la noche esa en que me abandonaron
en una estación de tren.
la herida fundamental
entre mis
piernas hay una herida abierta
un tajo sangrante que exuda la muerte de la inocencia
entre las piernas de mi madre también
es la herida fundamental
es la herida heredada
una maldición genética
qué azota a las mujeres de mi familia
cuando la herida fundamental
es sondeada antes de tiempo
se activa un mecanismo defensivo
que hace contraer el cuerpo
tan pero tan fuerte
que ni respirar se puede
hay que contraer
hay que contraer la herida
para que no escape la sangre a borbotones
y una tenga que andar dando explicaciones
la herida fundamental duele en todo el cuerpo
se ramifica
y se expande cada vez más
como un cáncer que atrofia los huesos
desgastándolos
al punto de que sostenerse en pie
se vuelve una tarea insoportable.
un tajo sangrante que exuda la muerte de la inocencia
entre las piernas de mi madre también
es la herida fundamental
es la herida heredada
una maldición genética
qué azota a las mujeres de mi familia
cuando la herida fundamental
es sondeada antes de tiempo
se activa un mecanismo defensivo
que hace contraer el cuerpo
tan pero tan fuerte
que ni respirar se puede
hay que contraer
hay que contraer la herida
para que no escape la sangre a borbotones
y una tenga que andar dando explicaciones
la herida fundamental duele en todo el cuerpo
se ramifica
y se expande cada vez más
como un cáncer que atrofia los huesos
desgastándolos
al punto de que sostenerse en pie
se vuelve una tarea insoportable.
un cuerpo sin órganos
visualizo
mi angustia
como un remolino plateado
con dientes
que centrifuga rabioso
la savia de mis órganos
hasta dejarlos secos
estériles
mi angustia
es como un agujero negro
que se lo lleva todo
hasta dejarme sin órganos
ya no necesito comer
ni respirar
ando por la vida
siendo un espectro
camuflado
ando entre los vivos
haciendo cosas de vivos
voy a los bares
viajo en subte
hasta tengo sexo
como si estuviese viva
pero no soy más
que un cuerpo sin órganos
y mi piel es una quimera
fantasmagórica
me he vuelto inmune
al dolor
podrían apedrearme ahora mismo
como a una ramera en la plaza pública
y no haría más que sonreír
socarronamente.
como un remolino plateado
con dientes
que centrifuga rabioso
la savia de mis órganos
hasta dejarlos secos
estériles
mi angustia
es como un agujero negro
que se lo lleva todo
hasta dejarme sin órganos
ya no necesito comer
ni respirar
ando por la vida
siendo un espectro
camuflado
ando entre los vivos
haciendo cosas de vivos
voy a los bares
viajo en subte
hasta tengo sexo
como si estuviese viva
pero no soy más
que un cuerpo sin órganos
y mi piel es una quimera
fantasmagórica
me he vuelto inmune
al dolor
podrían apedrearme ahora mismo
como a una ramera en la plaza pública
y no haría más que sonreír
socarronamente.
miércoles, 18 de septiembre de 2019
a veces quisiera escribir poemas con el culo
a veces quisiera escribir poemas con el culo
quizás así les darían un poco más de bola
quizás así pudieran ver
que soy más que un culo
caminando
y cuando algún pajero le diga algo a mi culo en la calle
quisiera que mi culo haga fuerza
y pueda sacar voz para recitarle unos versos
nadie quedaría inmune a semejante acto paranormal
pero en general los que aman mi culo
no me aman
ni aman mis palabras
ni las valoran
pero si fuera mi orificio anal
el que sostuviese una lapicera
y escribiera estás líneas
ya nadie me vería igual
ya nadie vería a mi culo igual
algunos querrán filmar el suceso
(tengo que dejar de salir con cineastas)
y después hacer un cortometraje
para mandarlo al Bafici:
“El extraordinario caso del culo poeta a medianoche”
ganaría premios y todo
pero aún así no sería por mis poemas
entonces
si nadie ama mis poemas
voy a hacer que empiecen a odiarlos
voy a empezar a escribir poemas con el culo
ya lo decidí
poemas de mierda
literalmente lo digo
poemas de materia fecal
voy a escribir poemas de mierda
en el piso de parquet de todos los chongos
que me hagan llorar
voy a escribir poemas de mierda
en la alfombra de mi laburo
voy a escribir poemas de mierda
en las puertas de las iglesias
voy a entrar a un restaurant en puerto madero
voy a pedirme el plato más caro de la carta
y cuando se vaya el mozo
voy a escribir un poema de mierda
arriba de la mesa
y me voy a ir corriendo
y qué van a decirme
cuando me agarre la yuta voy a decirles:
estoy haciendo arte
arte con mi culo
quizás así les darían un poco más de bola
quizás así pudieran ver
que soy más que un culo
caminando
y cuando algún pajero le diga algo a mi culo en la calle
quisiera que mi culo haga fuerza
y pueda sacar voz para recitarle unos versos
nadie quedaría inmune a semejante acto paranormal
pero en general los que aman mi culo
no me aman
ni aman mis palabras
ni las valoran
pero si fuera mi orificio anal
el que sostuviese una lapicera
y escribiera estás líneas
ya nadie me vería igual
ya nadie vería a mi culo igual
algunos querrán filmar el suceso
(tengo que dejar de salir con cineastas)
y después hacer un cortometraje
para mandarlo al Bafici:
“El extraordinario caso del culo poeta a medianoche”
ganaría premios y todo
pero aún así no sería por mis poemas
entonces
si nadie ama mis poemas
voy a hacer que empiecen a odiarlos
voy a empezar a escribir poemas con el culo
ya lo decidí
poemas de mierda
literalmente lo digo
poemas de materia fecal
voy a escribir poemas de mierda
en el piso de parquet de todos los chongos
que me hagan llorar
voy a escribir poemas de mierda
en la alfombra de mi laburo
voy a escribir poemas de mierda
en las puertas de las iglesias
voy a entrar a un restaurant en puerto madero
voy a pedirme el plato más caro de la carta
y cuando se vaya el mozo
voy a escribir un poema de mierda
arriba de la mesa
y me voy a ir corriendo
y qué van a decirme
cuando me agarre la yuta voy a decirles:
estoy haciendo arte
arte con mi culo
Los repositores del Coto
Veo a los
repositores del Coto llenar los huecos vacíos de las góndolas con una soltura
envidiable. Dónde antes había vacío, ahora hay algo, dónde antes había algo
viejo, ahora hay algo nuevo. Un yogurcito solitario en oferta, es desplazado como si nada (es increíble, como
si nada) hacia un costado y ahora un pack de un yogur nuevo con una etiqueta
más colorida ocupa su lugar. Y nadie hace nada, nadie llora, nadie grita, nadie
empatiza con el abandono de lo inerte. Veo a los repositores del Coto y pienso
en que muchas personas hacen lo mismo con nosotros: llenan el hueco que dejamos
con una mecanicidad robótica, como si estuvieran programados para llenar
huecos. Llenar huecos. Lo único que saben hacer es llenar huecos. Estrategas innatos, van moviendo a la gente
por el tablero de su libido, como si fuera un juego de mesa y ocupamos en su
vida el lugar que les convenga en ese momento de su jugada. Cómo hacen, me pregunto cómo hacen para
manejar ese nivel de despotismo emocional, el de los repositores del Coto. Una
botella acá, otro frasco allá, uy un paquete de azúcar roto, lo tiramos a la
mierda con estas bandejas de carne podrida, uy una leche vencida, le borramos
la fecha y acá no pasó nada. Así nos tratan, estos sinvergüenzas, como si fuéramos
productos para guardar en la alacena, alimentos perecederos que tienen los días
contados. En el laberinto que es el ser humano, saben qué camino tomar para no toparse con
nuestra alma, y si por un error de
cálculo se topan con ella (su frialdad no es infalible) simplemente la evaden y
luego nos pegan un cartel en la frente que dice: “FE DE ERRATAS: el valor
asignado a este artículo no corresponde al publicado en las historias de Instagram”.
Cómo hacen, me pregunto cómo hacen para convivir con tanta frialdad adentro y
no morir de hipotermia, cómo hacen para ser tan desapegados ¿son budistas? ¿o simplemente
son unos forros? ¿cómo hacen? Realmente quisiera saber, tomaría un curso si es necesario,
un curso de repositora de gentes. Ojalá
yo pudiera ser así. Yo que todavía espero algo. De alguien. Ni sé de quién. Del
ser humano. Supongo. Yo que todavía espero que me quieran. Y me siento una
boluda atómica diciendo esto. Me siento una boluda por esperar que me quieran.
Nadie debería sentirse una boluda por eso. Pero esto es lo que lograron los
repositores, no los del Coto, sino los de personas. Nos vamos convirtiendo en
productos, en packagings, en etiquetas, en fotos de perfil, en selfies con cara
de perro sacando la lengua. La era del holograma. Nadie quiere ver más alla,
qué puede haber mejor que esa luz incandescente. Tengo frío y ganas de llorar. Por el parlante
anuncian que el supermercado cierra en diez minutos. Habré pasado una media hora
frente a las góndolas de congelados.
domingo, 11 de agosto de 2019
este invierno fue devastador
este invierno fue devastador
fue como una pausa
pero sólo para mi
siempre desfasada del resto
estoy cada vez más cerca
de explicar mi soledad
quisiera mudarme a un lugar
en donde haga calor todo el año:
Tailandia
Finlandia
Madagascar
Tahití
Tu cama
fue como una pausa
pero sólo para mi
siempre desfasada del resto
estoy cada vez más cerca
de explicar mi soledad
quisiera mudarme a un lugar
en donde haga calor todo el año:
Tailandia
Finlandia
Madagascar
Tahití
Tu cama
madre suda fluoxetina
a algunxs
la madre
les paga el departamento
el auto
la ropita de marca
a algunxs la madre
les hace de comer algo rico
el domingo a la tarde
a algunxs la madre
les da un abrazo
y dice que todo va a estar bien
para algunxs la madre
es un ejemplo de vida
una estampita en el altar
se dice que algunxs artistas
agradecen a la madre
cuando son consagradxs por sus obras
se dice que algunxs
agradecen a la madre
haberles dado la vida
a mi la madre
nunca pudo sostenerme
mi sostén emocional es tácito
construí mi personalidad
como una casa sin cimientos
así que nadie se espante
y se desentienda
cuando me derrumbe
y sea escombros
así que no me juzguen
si debo más
que lo que tengo para dar
a mi la madre
me duele
les paga el departamento
el auto
la ropita de marca
a algunxs la madre
les hace de comer algo rico
el domingo a la tarde
a algunxs la madre
les da un abrazo
y dice que todo va a estar bien
para algunxs la madre
es un ejemplo de vida
una estampita en el altar
se dice que algunxs artistas
agradecen a la madre
cuando son consagradxs por sus obras
se dice que algunxs
agradecen a la madre
haberles dado la vida
a mi la madre
nunca pudo sostenerme
mi sostén emocional es tácito
construí mi personalidad
como una casa sin cimientos
así que nadie se espante
y se desentienda
cuando me derrumbe
y sea escombros
así que no me juzguen
si debo más
que lo que tengo para dar
a mi la madre
me duele
sola, borracha, vestida de rojo.
Mis
amigos se fueron , me quedé sola en una fiesta
cosmopolita en un hostel de San Telmo, donde no podías dar dos pasos sin
que te conviden algo. Me senté sola en un banquito del patio pretendiendo que
baje un poco el alcohol respirando un aire no tan cargado de humo. Esperaba a
alguien que llegaría en media hora,
alguien a quien no tenía tantas ganas de ver, pero estaba borracha. Y
sola. El sexo como forma primaria de evasión.
Siempre me inhibió mirar fijo a los ojos de un desconocido, menoscabo tanto semejante acto de entrega. Pero apenas te vi surgir en el umbral de esa puerta con un vaso de cerveza en la mano necesité hacerte saber de alguna manera que mi vagina se estaba mojando. Nos miramos con una intensidad inusitada que debió advertirme a rugidos que salga corriendo de ese lugar. Pero ya era muy tarde, estaba embelesada por tu camisa y tu esbeltez. Parecías salido de un videoclip de los 80 y no pude contra eso. Tu aire desenfadado y lento tan disonante con la noche, me recorrió las mejillas tiñéndolas de un rosa oscuro. Te sentaste al lado mío aprovechando que estaba sola, borracha y vestida de rojo y creamos una conversación de la que sólo recuerdo fragmentos. Pero si me acuerdo nítidamente de la forma en que tus labios se movían diseñando imágenes acústicas. Entendí que venías de lejos a Buenos Aires a hacer música. Entendí que venías de lejos. Entendí que venías escapando. Tu belleza no era en vano. Tu belleza era tormentosa y ya te estaba sufriendo a los dos minutos de conversación. Pero estoy esperando a un amigo. Lo dije tratando de hacerte entender con algún gesto incierto que mi noche ya estaba escrita. Intercambiamos números, porque los dos entendimos. Me parece que no viene tu amigo. Sí, está viniendo, puedo ver su cara desplazándose por un mapa en mi celular, mirá. Aunque moriría de ganas de encerrarme en un cuarto cualquiera con vos y simplemente contemplarte, charlar, o cojernos hasta deshidratarnos, lo que suceda primero.
Pero mi noche ya estaba escrita y cuándo me decidí a tomar la decisión correcta ya estabas desapareciendo por el mismo umbral donde te vi surgir. Hasta tu espalda me fascina, si el diablo quisiera ascender a la tierra, seguro elegiría encarnar en tu cuerpo.
La noche avanzó y las sustancias también, pero todo lo que hice en esa noche lo hice para vos. Podía sentir tu mirada clavándose en mi cola cada vez que bajaba al piso al ritmo de la música, podía sentir tu mano en mi cintura cada vez que el chongo me tocaba haciendo algún comentario sobre mi delgadez, era tu lengua la que me besaba era tu semen el que me tragaba.
La mañana me sorprendió lejos de casa y asqueada de amanecer con un cuerpo al que no hubiese dejado poseerme en estado de sobriedad. A medida que me despertaba más te recordaba y no paraba de insultarme por no haberme ido con vos.
Esa misma noche nos vimos, otra vez. Tu habitación tenía una atmósfera tan tenue y densa a la vez, un escenario óptimo para la tragedia. Recién te mudabas pero los dos nos sentíamos tan familiarizados con los espacios vacíos. Aguantamos sólo unos tragos de vino para devorarnos. Probablemente éste sea el mejor sexo que tenga en mi vida pensaba mientras trataba de asimilar tu multiorgasmicidad. Tu cuerpo era un lienzo perfecto para bocetar líneas eróticas. Mi cuerpo era un lienzo perfecto para tomar cocaína. Esa noche podría haber muerto de sobredosis. Pero a vos pareció no importante demasiado. Tenías la idea del suicido más hecha carne que yo. Qué podía esperar.
Nos vimos un par de veces más. Nos seguimos drogando. Te gustaban mis poemas. Me gustaba escucharte cantar. Nos gustaba escucharnos. Nos gustábamos. Pero juntos estábamos condenados a desaparecer. Una ridícula idea de abrazar la vida y la existencia me hizo alejarme de vos. Pero había tanta verdad en tu soledad, en tu dolor, en tu belleza. Había tanta verdad. Y lo digo yo, que no creo en nadie.
Ya pasó casi un año, todavía no entiendo como este invierno no me mató. A veces te extraño. A veces extraño el sabor amargo bajando por mi garganta. El de tu semen y el de la merca. A veces te extraño y pienso que lo correcto hubiera sido tomar un atajo al infinito con vos.
Siempre me inhibió mirar fijo a los ojos de un desconocido, menoscabo tanto semejante acto de entrega. Pero apenas te vi surgir en el umbral de esa puerta con un vaso de cerveza en la mano necesité hacerte saber de alguna manera que mi vagina se estaba mojando. Nos miramos con una intensidad inusitada que debió advertirme a rugidos que salga corriendo de ese lugar. Pero ya era muy tarde, estaba embelesada por tu camisa y tu esbeltez. Parecías salido de un videoclip de los 80 y no pude contra eso. Tu aire desenfadado y lento tan disonante con la noche, me recorrió las mejillas tiñéndolas de un rosa oscuro. Te sentaste al lado mío aprovechando que estaba sola, borracha y vestida de rojo y creamos una conversación de la que sólo recuerdo fragmentos. Pero si me acuerdo nítidamente de la forma en que tus labios se movían diseñando imágenes acústicas. Entendí que venías de lejos a Buenos Aires a hacer música. Entendí que venías de lejos. Entendí que venías escapando. Tu belleza no era en vano. Tu belleza era tormentosa y ya te estaba sufriendo a los dos minutos de conversación. Pero estoy esperando a un amigo. Lo dije tratando de hacerte entender con algún gesto incierto que mi noche ya estaba escrita. Intercambiamos números, porque los dos entendimos. Me parece que no viene tu amigo. Sí, está viniendo, puedo ver su cara desplazándose por un mapa en mi celular, mirá. Aunque moriría de ganas de encerrarme en un cuarto cualquiera con vos y simplemente contemplarte, charlar, o cojernos hasta deshidratarnos, lo que suceda primero.
Pero mi noche ya estaba escrita y cuándo me decidí a tomar la decisión correcta ya estabas desapareciendo por el mismo umbral donde te vi surgir. Hasta tu espalda me fascina, si el diablo quisiera ascender a la tierra, seguro elegiría encarnar en tu cuerpo.
La noche avanzó y las sustancias también, pero todo lo que hice en esa noche lo hice para vos. Podía sentir tu mirada clavándose en mi cola cada vez que bajaba al piso al ritmo de la música, podía sentir tu mano en mi cintura cada vez que el chongo me tocaba haciendo algún comentario sobre mi delgadez, era tu lengua la que me besaba era tu semen el que me tragaba.
La mañana me sorprendió lejos de casa y asqueada de amanecer con un cuerpo al que no hubiese dejado poseerme en estado de sobriedad. A medida que me despertaba más te recordaba y no paraba de insultarme por no haberme ido con vos.
Esa misma noche nos vimos, otra vez. Tu habitación tenía una atmósfera tan tenue y densa a la vez, un escenario óptimo para la tragedia. Recién te mudabas pero los dos nos sentíamos tan familiarizados con los espacios vacíos. Aguantamos sólo unos tragos de vino para devorarnos. Probablemente éste sea el mejor sexo que tenga en mi vida pensaba mientras trataba de asimilar tu multiorgasmicidad. Tu cuerpo era un lienzo perfecto para bocetar líneas eróticas. Mi cuerpo era un lienzo perfecto para tomar cocaína. Esa noche podría haber muerto de sobredosis. Pero a vos pareció no importante demasiado. Tenías la idea del suicido más hecha carne que yo. Qué podía esperar.
Nos vimos un par de veces más. Nos seguimos drogando. Te gustaban mis poemas. Me gustaba escucharte cantar. Nos gustaba escucharnos. Nos gustábamos. Pero juntos estábamos condenados a desaparecer. Una ridícula idea de abrazar la vida y la existencia me hizo alejarme de vos. Pero había tanta verdad en tu soledad, en tu dolor, en tu belleza. Había tanta verdad. Y lo digo yo, que no creo en nadie.
Ya pasó casi un año, todavía no entiendo como este invierno no me mató. A veces te extraño. A veces extraño el sabor amargo bajando por mi garganta. El de tu semen y el de la merca. A veces te extraño y pienso que lo correcto hubiera sido tomar un atajo al infinito con vos.
jueves, 4 de julio de 2019
voyeuristas de mi dolor
abro mi herida
la expando
la intelectualizo
la elevo
la someto
a rigurosos procedimientos
estéticos
la exhibo
a voyeuristas de mi dolor
queremos más
sangre
queremos más
de tu carne
al rojo vivo
queremos más
tus entrañas si es posible
queremos más
a ver qué hace esta puta ahora
y lloro
y grito
y me desgarro
y mi sufrir performático los excita
voyeuristas de mi dolor
ustedes y su tibieza
me dan asco
hurgan en mis agujeros
creyendo poseerme
pero hasta ahora
nadie se ha atrevido
a hurgar en mi mirada
la expando
la intelectualizo
la elevo
la someto
a rigurosos procedimientos
estéticos
la exhibo
a voyeuristas de mi dolor
queremos más
sangre
queremos más
de tu carne
al rojo vivo
queremos más
tus entrañas si es posible
queremos más
a ver qué hace esta puta ahora
y lloro
y grito
y me desgarro
y mi sufrir performático los excita
voyeuristas de mi dolor
ustedes y su tibieza
me dan asco
hurgan en mis agujeros
creyendo poseerme
pero hasta ahora
nadie se ha atrevido
a hurgar en mi mirada
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