en el
patio de mi casa había un paraíso
su florecer mutante hacia que en cada
estación
sus ramas bailen un ritmo nuevo
me gustaba ponerme abajo del paraíso
cada vez que terminaba de llover
y dejar caer las gotitas suicidas
sobre mi cara de niña olvidada
adentro de mi casa
volaron artículos de bazar por el aire
mamá y papá intercambiaron ideas
a los gritos
pero yo no puedo llorar
porque sino se van a acordar de que existo
y yo también
y lo que más quisiera en este momento
es reencarnar en esa hormiga que camina por el tronco
llevando encima de ella veinte veces su peso
quisiera ser así de fuerte
como esa hormiga
pero sin perder mi fragilidad
adentro de mi casa era un infierno
pero en el patio
había un paraíso
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